Sostoa dispone de un taller algo más de 80 m² donde pueden verse varios chibaletes con numerosos cajones que contienen debidamente ordenados cientos de letras y signos de diversas clases y tamaños. Asimismo cuatro máquinas de imprimir una de ellas manual, además de una guillotina y un sistema de encolar, entre otras. Destacan varias estanterías para almacenar papel.
Todos los materiales que se necesitan en Sostoa los adquiere en el mercado.
La competencia en el sector obliga a ofertar en las condiciones que impone el mercado, lo que obliga "a trabajar diez horas y cobrar ocho".
Cuando se jubile el único artesano que trabaja actualmente ante la más que previsible falta de continuidad de la imprenta desaparecerá una parte de la historia de Eibar y uno de los oficios, el de cajista-tipógrafo, que con los métodos tradicionales lo desempeñan un muy reducido número de artesanos.

Tradicional máquina impresora del taller eibarrés.
2011 Oficios Tradicionales. Departamento para la Innovación y la Sociedad del Conocimiento