Oficios tradicionales Diputación Foral de Gipuzkoa (logo)


[4]

La fabricación de los brazos

        Inicia su trabajo introduciendo el tocho entre el carbón encendido de la fragua, sistema de calentamiento que prefiere sobre el horno pues le permite calentar solamente la zona de la pieza sobre la que va a trabajar de inmediato. Una vez caliente al rojo amarillo, lo saca sujetándolo con unas tenazas y comienza a aplastar y adelgazar el material por uno de sus extremos, estirándolo por efecto de los golpes del martinete con objeto de conseguir lo que será el delgado y alargado mango de la herramienta, lo que hace, inicialmente, entre la parte plana de las bocas, y seguida y progresivamente, entre tres pares de rebajes semicirculares, cada uno de menor diámetro.

        Al mismo tiempo con sus manos va oscilando ligeramente la pieza, mientras que con el pie y pulsando el pedal de accionamiento de la maquina, regula la cadencia y fuerza de los golpes.

Forjador

El forjador comienza a dar forma a la parte del eje y boca de la tenaza colocando el "degüello" sobre la pieza caliente, y golpeando sobre él con la maza del martinete.

Tenaza tomando forma

Tras los sucesivos golpes la tenaza va tomando forma. En la foto vemos como el forjador remata la forma del mango, ya prácticamente terminado, el corazón a su izquierda ya tiene una forma aproximada y se observa la muesca que ha realizado como referencia para delimitas el material restante en el extremo izquierdo, con el que obtendrá la boca o mordaza.

Rematando la pieza

Finalmente y para rematar la pieza, el forjador la vuelve a calentar sujetando con ella la llanta para la que ha sido forjada, por medio de golpes le da la forma y medidas definitivas (Foto Javier Carballo 07/2001) .

Sujetando la pieza

Sujetando la pieza por su mango, ya frio, aplasta por medio de golpes sucesivos el extremo caliente dle material, dando lugar a lo que será la boca .

Artesano

De la misma forma y con mucho cuidado y atención, el artesano da forma a las caras laterales de la tenaza .

Forjadores

La forja a mano y sobre el yunque precisa frecuentemente la colaboración de dos forjadores. Cuando ya ha conseguido obtener una forma muy aproximada bajo la acción del martinete, continua la foja a mano, rematando ángulos y obteniendo ya la pieza definitiva. Mientras Ricardo Mediavilla hijo pone sobre la zona a retocar un martillo auxiliar, su padre lo golpea repetidas veces con un mazo.

Forjadores

También la colaboración de dos forjadores es necesaria para dar la forma adecuada a la boca o mordaza. (Fotos Javier Carballo 07/2001).

Forjador

Una vez forjadas la dos manos, se unen por medio de un eje, cuyos extremos se remachan a golpes sobre el yunque. Sobre él se realizan la mayoría de las operaciojnes de forja manual, lo que requiere la habilidad y dominio del uso del martillo, principal herramienta del forjador, que maneja con gran esfuerzo físico (Fotos Javier Carballo 07/2001) .

        De esta forma adelgazaba el material a la medida adecuada para conseguir unos mangos elásticos y que en las tenazas pequeñas, han de dejarse comprimir fácilmente con la mano izquierda del futuro forjador.

        Una vez obtenido así el mango, cambia las bocas del martinete colocando otras dos iguales de superficies totalmente planas con las que dará forma al corazón y a la boca de la tenaza. Para ello vuelve a calentar el extremo grueso en la fragua y enfría el mango introduciéndolo en el agua contenida en el recipiente, con objeto de poder sujetarlo con sus manos directamente y así, poder manipular la pieza con facilidad en las siguientes operaciones.

        Seguidamente y por medio de golpes transforma el extremo redondo en cuadrado, para a continuación aplastar de nuevo una de sus mitades con objeto de obtener de forma aproximada lo que será el corazón o zona del eje. A continuación, hace dos hendiduras en la pieza, utilizando el "degüello" o llanta de hierro, que coloca sobre el material al rojo y la golpea con el martinete. Estas dos hendiduras marcarán y servirán de referencia para delimitar el material que el forjador necesita y destina a cada una de las partes de la pieza, boca, corazón y mango. La posición y la cantidad de material necesario para cada una de ellas, las calcula a ojo. Y guiado por su experiencia y conocimiento del oficio, obtendrá las formas y medidas deseadas sin que le sobre ni le falte material en parte alguna.

Forjador

(Fotos Javier Carballo 07/2001).

        Una vez obtenidas estas referencias, termina redondeando a golpes la unión del corazón con el mango, a partir de una de las hendiduras, y de la misma forma, aplasta el material comprendido entre la otra hendidura y el extremo, obteniendo de esta forma, una superficie plana que será la boca de la tenaza. Finalmente, acaba bien las aristas y uniones de unas superficies con otras, aplastándolas y dándoles forma con el degüello mediante golpeado con el martinete.


Gipuzkoa.net (logo) 2008 Oficios Tradicionales. Departamento para la Innovación y la Sociedad del Conocimiento.

XHTML 1.0 válido CSS válido Conforme nivel AAA, Reglas de Accesibilidad de contenidos Web 1.0 de W3C-WAI