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Grabadores industriales

       El desarrollo de la industria transformadora de los metales en nuestro País ha dado lugar a variados oficios y actividades en los que los profesionales que los desempeñaron adquirieron sus conocimientos como consecuencia de la experimentación y la práctica de su respectivo trabajo a lo largo de muchos años de actividad, transmitiendo, a su vez, los conocimientos adquiridos a sus sucesores y a otros operarios.

       En ocasiones los artículos fabricados incorporaban sobre su superficie adornos y motivos decorativos, caso de las armas, o indicativos y de referencia, lo que con frecuencia se hacía grabándolos directamente sobre el propio material.

       Bajo el concepto de grabado se incluyen multitud de actividades que, a través de todos los tiempos, ha practicado el hombre mediante procedimientos diversos. Esa diversidad se manifiesta en trabajos tan dispares en ejecución como el grabado sobre metal, la litografía, las artes gráficas y otras actividades, sin duda muy meritorias.

       El grabado sobre los metales presenta una gran complejidad dentro de su exclusivo concepto. Existen diversas técnicas que pueden integrarse en este grupo, como son: el burilado manual a martillo para ejecutar trabajos de adorno como es entre otros el grabado de escopetas de caza; el burilado manual o “esku aide” que particularmente se emplea en orfebrería, aunque también en la ejecución de ciertos trabajos industriales; el damasquinado o incrustación de oro sobre hierro y acero; la ataujía, el nielado, el repujado, el cincelado, el grabado que se realiza “al agua fuerte”, y existen aún más procedimientos.

       Los metales se han grabado con fines ornamentales; entre los que podemos incluir el practicado sobre objetos de joyería y platería, el damasquinado y el adorno de armas de fuego; y fines funcionales o industriales. Expondremos la especialidad de grabado industrial que incluye la grabación, directamente sobre las piezas industriales, de letras, símbolos y referencias. Esta actividad ha estado siempre muy vinculada a la industria metalúrgica, dado que ha empleado esta técnica para el marcaje de productos, piezas clasificatorias y otros usos auxiliares, así como para la fabricación de punzones manuales para grabar números y letras utilizadas a su vez como herramientas para otros trabajos de grabado. Esta ultima especialidad se ha efectuado manualmente tanto en pequeños talleres como en empresas de mayor dimensión.

       Una de las empresas guipuzcoanas en las que se ha desarrollado esta actividad es “S.A. Placencia de las Armas”, en su fabrica de Soraluce.

       Esta empresa, de gran raigambre en nuestro tejido industrial, estuvo dedicada durante muchísimos años a la fabricación de armamento, aunque actualmente, en su relativamente reciente factoría de Andoain, dedica su producción también a otras actividades bien distintas. Esta industria tuvo su origen en la fábrica de fusiles “Euskalduna” fundada hacia el año 1864 por los armeros soraluzetarras a raíz de la disolución de los gremios armeros que venían funcionando en la cuenca del Deba desde el siglo XVI. Durante la última guerra civil del s. XIX fue ocupada por las tropas carlistas y declarada “Fábrica Oficial de la División Guipuzcoana” lo que demuestra su capacidad productiva. Tras la derrota de los insurrectos la empresa fue adquirida por el norteamericano Hiram Maxim, autor de la ametralladora de su nombre, que asociado con el sueco Nordenfeld, introdujo la construcción de armas de tipo rápido y cañones de Marina. Después fue la importante firma inglesa Vickers la que se ocupó de esta empresa quien la adquirió por la calidad y experiencia de los trabajadores de la fábrica placentina. Hacia 1931 la fábrica pasó a propiedad de capital español con el nombre de S.A. Placencia de las Armas, manteniendo las producciones anteriores.

       En esta factoría el grabado industrial se practicó constantemente sobre los cañones al insertar directamente en ellos las características de los respectivos calibres, números de serie y fechas de construcción y demás señalizaciones explicativas, así como en la ejecución de las divisiones de los nonius y reglas graduadas utilizadas para regular los disparos. Todos estos trabajos se realizaban en forma manual y utilizándose frecuentemente planos redactados en ingles.

Plasencia

La fábrica de Placencia también ocupaba a mujeres, como las de la fotografía, que vemos controlando piezas con plantillas y montando espoletas para proyectiles. Abajo a la derecha, varios cañones antitanques en proceso de montaje y dispuestos para ser grabados. Hacia 1939-43. (Foto cedida por SAPA PLACENCIA)

 


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