Según Serapio Múgica: "Las doce fábricas existentes en Guipúzcoa, en el año 1906, produjeron 71.940 toneladas y 79.950 en el de 1908. Se ocuparon en ellas durante el año 1907, 158 obreros y funcionaron siete máquinas hidráulicas con 349 caballos, siete de vapor con 460 y nueve eléctricas con una capacidad equivalente a 252 caballos de vapor."
En 1907 son once las fábricas de cemento natural existentes en Guipúzcoa, de las que cinco se encontraban en Arrona y su entorno, siendo la más importante por producción "La Carmen", de Gracian Alberdi, con 15.000 toneladas/año, seguida de la "Santa Cruz" (Agote), con 14.420 toneladas/año y la de Bedua, con 12.500 toneladas/año. (1)
Sin embargo en esta primera década de siglo, comienza a estabilizarse la producción de cemento natural, y en la segunda, se inicia una ligera reducción que va acentuándose en años posteriores.
En 1907 son ya tres las fábricas que cesan en su actividad: "La Zumayana" de Pedro Gurruchaga, la "San José" en Narrondo y la de Oiquina, lo que indica el inicio de la decadencia del sector.
La producción en toneladas de las fábricas guipuzcoanas de cemento, en 1907, según la Estadística Minera (1) y las de 1915 (11), fueron las siguientes:
FABRICA
|
1907 |
1915 |
Bedua . Cestona |
12.500 |
14.800 3.650 |
TOTAL |
78.278 |
82.655 |
Hay que destacar que más de las tres cuartas partes de la producción guipuzcoana se obtenía en las fábricas instaladas en Arrona y su entorno.
En 1915, en relación a los datos de 1907, se aprecia un ligero aumento del total de la producción (+5%), con incrementos de las toneladas producidas en casi todos los cementeros de la zona, llamando a atención la caída del 45% de la de "La Concepción" de Chiriboga. En esta misma fecha y refiriéndose a todos los de Guipúzcoa, Javier Peña, jefe de minas del distrito, manifiesta que:
"Los elementos que integran estas fábricas, son todas ellas los mismos, y la elaboración se verifica con idéntico esmero. Si en algo pueden diferenciarse sus productos, aparte del cernido, que en algunas de ellas adquiere mayor finura, es la mayor o menor rapidez del fraguado, cualidad que depende de la composición química de las margas sometidas al procedimiento. Las margas calcinadas en hornos verticales continuos, pasan a los aparatos de trituración y molienda.
La Fábrica de Bedua, creada en el último tercio de lsiglo XIX. (original cedido por Ion Gutiérrez Irigoien) .
Los hornos en actividad de todas las fábricas asciendían a cuarenta, y la producción por horno y año era de 2.066 toneladas. En las diversas faenas de esta industria se ocupaban 173 obreros, que correspondían a 16 por fábrica" (14).
En diversas ocasiones los fabricantes trataron de asociarse para atender intereses comunes. En 1901 existía la "Unión para Envases", que gestionaba estos elementos y también, posiblemente, precios y condiciones de venta. En 1907 los acuerdos se habían roto y cada fabricante actuaba independientemente.
Hay constancia de que en 1919 existía el "Sindicato de Cementos Rápidos de Zumaya", agrupación a la que, al menos algunos fabricantes entregaban, si no toda, parte de su producción y que al mismo tiempo gestionaba el retorno de los envases, y que se mantenía activa al menos en 1920. (9)
(9) Documentos originales facilitados por Ion Gutiérrez Irigoyen.
(14) Peña, Javier. Álbum Gráfico-Descriptivo de Guipúzcoa. La Industria Minero-metalúrgica.
2011 Oficios Tradicionales. Departamento para la Innovación y la Sociedad del Conocimiento